Día de Reyes (por Juan Ángel González Mompó)

Los que hemos vivido en Castillejo recordamos el día de Reyes con mucha nostalgia. Al principio, el acto central era la entrega de juguetes en el salón del cine. La empresa regalaba un juguete a todos los hijos de los trabajadores menores de 14 años.

Los regalos se exponían en el frontal del cine y nuestro alcalde, Fernando Villalba, iba nombrando a los niños, que subían al escenario muy nerviosos y recogían su juguete, mientras El Mona, el fotógrafo oficial de la empresa, daba testimonio con su cámara de ese momento tan especial.

A finales de los años 60, además de entregarse los juguetes en el cine, se empezó a organizar una cabalgata, con sus Reyes Magos, sus pajes y demás coreografía. Desde entonces eran los Reyes los que entregaban los presentes a los niños Los más mayores nos ofrecíamos voluntarios para representar el papel, pero había que tener cuidado para no meter la pata.  Recuerdo que en cierta ocasión me tocó entregar un juguete a una de mis sobrinas. Crucé algunas frases con ella (lo típico: “¿Cómo ha ido el año?”, ¿qué tal te has portado?”), y cuando bajó del escenario le dijo a su madre con un gesto mohíno: “Mamá, el Rey negro habla igual que el tío”.

Los preparativos eran también origen de muchas anécdotas. En el edificio de la Casa Hospedería se ultimaban los trajes de la Cabalgata y se maquillaba a los Reyes y a los pajes. Como manda la tradición, al Rey negro y a su acompañante se les pintaba la cara con un corcho ahumado. Lo peor venía luego, porque no había forma de eliminar el tizne y nos pasábamos varios días con las orejas negras.

En los últimos años llegó a participar en la Cabalgata un tractor con un remolque, que transportaba a toda la comitiva. El tractor era de Gere, que muy amablemente lo ofrecía para el evento. Pero ni siquiera él se libraba de que le maquillara la señorita Celia, a la que ayudaban algunos de los familiares (novias, mujeres, etc.) de los Reyes y pajes. 

  • Juan Angel González Mompó. Extraído del libro “100 años de la Fábrica de Castillejo

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