Villamejor y el río

Siguiendo con el apartado “Por hacer”, hoy hemos pasado de puntillas por Villamejor, además de que contábamos con poco tiempo, no teníamos claro los caminos a seguir.

Al llegar a la finca, buscamos a alguien conocido para pedir información, aunque éramos conscientes de la dificultad de conseguirlo, sobre todo teniendo en cuenta todo el tiempo que ha transcurrido desde que abandonamos la Colonia, pero teníamos la esperanza de encontrar al menos a alguien que conociese a alguien… no había nadie en la calle y eso de preguntar puerta por puerta, mejor no, no era el momento. Nos sorprendió lo grande y bien cuidada que está toda la instalación y alrededores, como sabéis el palacio o palacete, o lo que sea, hoy es una posada rural en la que se celebran fiestas de terror, enlace. Creo que lo gestionan desde la Universidad de Aranjuez, pero no estoy seguro.

Y tiramos por el camino del medio, privado, pero en buenas condiciones… hasta el final, en el que giraba hacia la izquierda pero cortado con un par de árboles secos y atravesándole. El río a 10 metros y una caseta que parece ser la bomba para el abastecimiento de agua a toda la finca.  

Nada que ver con mis recuerdos, un bosque muy grande con un acceso a la zona de baño rodeada de árboles… espero no haberlo soñado. 

Dimos la vuelta y nos pusimos a buscar La Madre, (el humedál lleno de juncos y puros de los que sacábamos los palos para hacer las flechas) y también la famosa Barca de Añover, que deben estar por allí. Los hermanos Luján y Jose María Benayas lo recuerdan mejor que yo y alguna vez hemos hablado de la posible ubicación, pero no he sido capaz de encontrar ninguno de los dos. 

Nos sorprendió la cantidad de coches que había por los caminos, mucha gente por los campos, andaban “rebuscando” algo ¿patatas?, seguro que alguno de vosotros sabe qué podría ser. 

Elegimos un camino, fuimos a dar a la que yo creo que es la Casa de Victoriano, un chalet muy grande, cercado por una valla, con piscina y con otras edificaciones tipo almacén que suponemos utilizan para guardar maquinaria y otras cosas. Todo cercado y sin signo alguno de movimiento en su interior. Un poco más adelante el camino se corta por hundimiento del terreno y no permite seguir en coche, sólo se puede pasar andando o en bicicleta. Justo junto a una caseta con un transformador de electricidad. 

Unos metros antes de llegar a este lugar, vimos a alguien pescando en el río, dimos la vuelta y les hicimos una visita, era un matrimonio de magrebíes que vivían en Madrid y que habían llegado hasta allí gracias a las indicaciones de un compañero de trabajo… sorprendente… Como podéis ver en la foto del río, se estaba haciendo tarde y debíamos volver.

En en viejo embarcadero de la barca de Añover de Tajo, a la altura de la finca de Victoriano

Salimos a la carretera por el camino de la finca de Castillejo, pasamos por Casa Marcos y de vuelta a casa. Sigue pendiente la visita a la Barca y La Madre, también la visita a Villamejor para hacer más fotos, Mari Paz dice que podemos quedar con alguien que va por allí a diario y que es vecino suyo. Otro objetivo por cumplir.

 – álbum de fotos

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